Este no es siempre el caso. Hasta mediados del siglo XIX, la cría de animales acuáticos era más un arte que una ciencia. En 1853 se inauguró el primer acuario de exposición en Regent’s Park de Londres. Cambió todo.
Ahora puedes encontrarlos en casi todas las ciudades importantes. Algunas son atracciones públicas que atraen a la gente a maravillarse con los tiburones y los arrecifes de coral. También hay empresas comerciales que venden las últimas tendencias. Algunos existen únicamente para investigar y estudiar la biología marina por su cuenta.
Pero el tamaño no te salvará.
Un tanque de un galón en una mesa requiere los mismos principios de diseño estrictos que un tanque de un millón de galones en una instalación de investigación. La diferencia está en la escala. Lo que está en juego sigue siendo idéntico.
Este es un punto que la mayoría de la gente pasa por alto.
Si el material es seguro para los humanos, también se considera seguro para los peces. estábamos equivocados. Muchas sustancias que no son tóxicas para nosotros son letales para la vida acuática. Plástica. Adhesivos. Pegamentos. Cuando estas sustancias se descomponen o llegan al agua, hacen más que limitar la visibilidad. Envenenan a los habitantes.
El principal requisito para el mantenimiento de los organismos acuáticos es la calidad del agua.
Todo lo demás es secundario. Filtración. Iluminación. Decoración. Ellos importan. Pero ninguno de ellos importa si el agua misma se ve comprometida.
Por lo tanto, conocer la calidad del agua del acuario es más que una simple lista de verificación para pasatiempos. Esta es una necesidad biológica.
Puedes preguntar qué materiales son seguros. ¿Por qué algunos plásticos se descomponen más rápido en ambientes marinos? ¿Cómo cambia la química del agua en sistemas cerrados? Éstas no son sólo cuestiones académicas. Determinan si un pez dorado prospera o muere.
La ciencia es simple. La aplicación es muy difícil.
El agua es un disolvente. Disuelve las cosas. Si su tanque no está hecho de materiales duraderos, su agua se convertirá en un cóctel de toxinas invisibles. Los peces respiran por branquias. Filtran grandes cantidades de agua cada minuto. Cuando el agua contiene trazas de productos químicos nocivos provenientes de pegamentos baratos o plástico inestable, los efectos son inmediatos.
Por esta razón, los cambios de agua semanales no son suficientes para mantener la calidad del agua de su acuario. Requiere precisión a nivel de construcción.
Piensa en tu hogar. Las botellas de agua no deben estar fabricadas con materiales que permitan que el BPA se filtre en el agua. Sin embargo, muchos materiales de construcción de acuarios hacen precisamente esto, aunque lentamente.
La lección es clara.
Antes de comprar el filtro. Antes de elegir grava. Mira el tanque en sí.
¿Está hecho de materiales cuya seguridad bajo el agua ha sido probada o es sólo vidrio y pegamento?
La diferencia entre un ecosistema próspero y uno muerto a menudo se esconde en las costuras.
La calidad del agua es la base. Sin él, nada más funciona.
























