La próxima misión Artemis 2 de la NASA, el primer vuelo lunar tripulado en más de 50 años, enfrenta un conjunto sorprendentemente limitado de oportunidades de lanzamiento. Con sólo once posibles fechas de despegue repartidas entre marzo y abril, las limitaciones resaltan la intrincada mecánica orbital y los requisitos de hardware que rigen las misiones al espacio profundo.
La alineación crítica de la Tierra, la Luna y Orión
Las ventanas de lanzamiento limitadas no son arbitrarias; están dictados por la necesidad de posicionar con precisión el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la cápsula de la tripulación Orion para una serie compleja de maniobras. El SLS primero debe llevar a Orion a una órbita terrestre alta para realizar comprobaciones de los sistemas, pero lo más importante es que el momento del lanzamiento debe alinearse con las posiciones de la Tierra y la Luna para permitir una trayectoria de “retorno libre” que ahorre combustible.
Esto significa que Orion utilizará la gravedad lunar para lanzarse de regreso a la Tierra sin requerir encendido adicional del motor, ahorrando recursos críticos. Sin embargo, lograr esto depende de una ventana de lanzamiento precisa en la que la nave espacial pueda entrar en la órbita correcta y mantener una exposición solar óptima.
Restricciones de potencia y mecánica orbital
La dependencia de Orion de la energía solar restringe aún más el calendario de lanzamiento. La nave espacial debe evitar períodos prolongados en la oscuridad (más de 90 minutos) para garantizar que sus paneles solares puedan generar electricidad y mantener las temperaturas operativas. Esto elimina fechas de lanzamiento que enviarían a Orión a eclipses prolongados durante su sobrevuelo lunar.
La trayectoria de regreso también influye, ya que requiere un perfil de entrada específico para un reingreso seguro a la Tierra. Estos factores se combinan para crear un entorno operativo ajustado.
Desafíos técnicos y retrasos
El equipo de Artemis 2 ya ha sufrido retrasos debido a una fuga de hidrógeno durante un ensayo general húmedo, una simulación previa al vuelo crucial. Ocurrieron problemas similares con la misión Artemis 1, lo que demuestra que resolver estos obstáculos técnicos puede retrasar las fechas de lanzamiento.
Los funcionarios de la NASA reconocen la posibilidad de extender la ventana de lanzamiento más allá de abril si es necesario, pero el calendario actual sigue limitado por estos requisitos críticos.
“Tenemos oportunidades cada mes… si es necesario, iremos más allá”. – Lori Glaze, Dirección de Misión de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA
Las ventanas de lanzamiento limitadas para Artemis 2 enfatizan la precisión requerida para las misiones tripuladas al espacio profundo. Si bien son frustrantes para los observadores entusiastas, estas limitaciones son una parte necesaria para garantizar el éxito de la misión y la seguridad de su tripulación.





























