Los tiburones de Groenlandia desafían el envejecimiento: corazones centenarios muestran enfermedades graves sin deterioro funcional

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Los tiburones de Groenlandia, conocidos por su extraordinaria esperanza de vida de 250 a 500 años, presentan enfermedades cardíacas graves relacionadas con la edad incluso con sólo 150 años. Este descubrimiento desafía la comprensión convencional sobre el envejecimiento y la longevidad, revelando una resiliencia única en estos depredadores de las profundidades marinas. A pesar de los claros signos de deterioro cardíaco, los tiburones no experimentan una reducción de su esperanza de vida ni un deterioro de sus funciones, una paradoja que plantea preguntas fundamentales sobre la biología del envejecimiento.

El corazón paradójico

Investigadores de la Scuola Normale Superiore de Pisa, Italia, analizaron el tejido cardíaco de seis tiburones de Groenlandia, todos ellos de más de 3 metros de longitud y con una edad estimada de entre 100 y 150 años. Utilizando técnicas de microscopía avanzadas, encontraron altos niveles de fibrosis (cicatrización), lipofuscina (un marcador de daño mitocondrial) y nitrotirosina (que indica inflamación y estrés oxidativo) dentro de los corazones de los tiburones.

En los humanos, tales niveles serían un claro indicador de insuficiencia cardíaca, pero en los tiburones de Groenlandia, esta acumulación no se correlaciona con el deterioro funcional. Esto sugiere que la especie ha desarrollado mecanismos para tolerar el daño oxidativo crónico en lugar de evitarlo por completo.

“El hecho de que exista una criatura en este planeta cuyo corazón pueda coexistir con el proceso de envejecimiento sin deterioro aparente es sorprendente”, afirma Alessandro Cellerino, miembro del equipo de investigación.

Estudio comparativo destaca adaptaciones

Para comprender esta resiliencia, los investigadores compararon los corazones de tiburón de Groenlandia con los de otras dos especies: el tiburón linterna de vientre aterciopelado (que vive hasta 11 años) y el killis turquesa (que vive solo unos meses). El tiburón linterna no mostró signos de fibrosis, mientras que el killis, a pesar de su corta vida, mostró algunos de los mismos marcadores de nitrotirosina que el tiburón de Groenlandia.

Esta comparación subraya que el corazón del tiburón de Groenlandia no sólo está envejeciendo lentamente; se está adaptando activamente a los daños relacionados con la edad de una manera que mantiene la funcionalidad. La acumulación de estos marcadores no parece perjudicial y desafía las expectativas de los estudios sobre organismos de vida más corta.

Implicaciones para la investigación sobre el envejecimiento

Los hallazgos sugieren que nuestra comprensión de los mecanismos del envejecimiento molecular es incompleta. Los científicos tradicionalmente se centran en organismos modelo de vida corta (gusanos, ratones, ratas), pero pasan por alto los conocimientos potenciales de especies de vida excepcionalmente larga como los tiburones de Groenlandia y las ballenas de Groenlandia.

Joao Pedro Magalhaes, de la Universidad de Birmingham, señala que todavía no entendemos del todo qué cambios del envejecimiento son perjudiciales y cuáles no. El corazón del tiburón de Groenlandia demuestra que los marcadores de envejecimiento no siempre equivalen a un deterioro funcional, un descubrimiento fundamental para futuras investigaciones sobre el envejecimiento.

En conclusión, el corazón notablemente resistente del tiburón de Groenlandia desafía las suposiciones fundamentales sobre el envejecimiento y la longevidad. Esta especie brinda una oportunidad única para estudiar cómo los organismos pueden tolerar e incluso prosperar con daños importantes relacionados con la edad, lo que podría desbloquear nuevas estrategias para promover un envejecimiento saludable en otras especies, incluidos los humanos.