El Telescopio Espacial Hubble ha revelado una nueva e impresionante vista de una guardería estelar dentro de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. La imagen, tomada el 21 de enero de 2026, ofrece una mirada de cerca al complejo de formación estelar N159, proporcionando información valiosa sobre cómo las estrellas se encienden en entornos diferentes al nuestro.
Una fábrica estelar en acción
El complejo N159 es una vasta región donde nacen nuevas estrellas, aproximadamente a 160.000 años luz de la Tierra y con una extensión de 150 años luz de diámetro. La imagen del Hubble revela espesas nubes de gas hidrógeno frío esculpidas en crestas y filamentos, brillando de color rojo intenso debido a la radiación de alta energía emitida por estrellas jóvenes y masivas.
Esta no es sólo una imagen bonita; es una instantánea de un proceso dinámico. Las estrellas recién formadas son intensamente activas y crean cavidades y burbujas dentro del gas circundante. Este fenómeno, conocido como retroalimentación estelar, es crucial para comprender cómo evoluciona la formación estelar.
El poder de la retroalimentación estelar
La retroalimentación estelar funciona de dos maneras:
- Destructivo: La intensa radiación y los vientos estelares empujan el gas circundante, lo que podría detener la formación de estrellas en algunas áreas.
- Creativo: El gas comprimido en otras regiones enciende nuevas estrellas, creando un ciclo de nacimiento y destrucción.
Los brillantes resplandores rojos en la imagen del Hubble marcan los lugares donde estas poderosas estrellas están remodelando su entorno, demostrando el poder puro de las estrellas recién nacidas.
Por qué esto es importante
El estudio de la formación de estrellas en galaxias como la Gran Nube de Magallanes permite a los astrónomos comprender cómo se formaron las estrellas en el universo primitivo, donde las condiciones eran muy diferentes a las actuales. Esta investigación proporciona pistas sobre las primeras estrellas que iluminaron el cosmos, ayudándonos a rastrear la evolución de las galaxias a lo largo de miles de millones de años.
Imágenes como ésta no sólo son impactantes desde el punto de vista estético; son una ventana a los procesos fundamentales que dan forma al universo. Al estudiar de cerca los viveros estelares, obtenemos una mejor comprensión de nuestros orígenes cósmicos y las condiciones necesarias para que surja la vida.
El telescopio Hubble continúa ofreciendo observaciones innovadoras, revelando los violentos pero hermosos procesos que impulsan la formación de estrellas en galaxias distantes. Estos datos serán cruciales para futuras investigaciones sobre el universo temprano y los orígenes de los sistemas estelares.





























