La Fuerza Espacial de EE. UU. detiene los lanzamientos de cohetes Vulcan después de repetidos problemas con los propulsores

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La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha suspendido temporalmente todos los lanzamientos de seguridad nacional utilizando el cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance (ULA) debido a un mal funcionamiento recurrente en sus propulsores de cohetes sólidos. Esta decisión se produce después de que el problema resurgiera durante la cuarta misión del cohete, USSF-87, lo que generó serias preocupaciones sobre la confiabilidad de las cargas útiles críticas.

Una anomalía recurrente genera señales de alerta

El Vulcan Centaur, lanzado por primera vez en enero de 2024, ahora ha experimentado anomalías en sus propulsores en dos misiones de seguridad nacional separadas. A pesar de que el cohete cumplió con éxito sus objetivos en ambos casos (gracias a la compensación del rendimiento de sus motores centrales), la Fuerza Espacial está priorizando la seguridad y la confiabilidad sobre la velocidad.

Según el coronel de la Fuerza Espacial Eric Zarybnisky, resolver el problema llevará “muchos meses”. Esta pausa indica que el problema no es una peculiaridad menor, sino una falla fundamental que requiere una investigación exhaustiva y acciones correctivas. Los retrasos afectan los lanzamientos de seguridad nacional, que están diseñados para mantener el dominio estadounidense en inteligencia, vigilancia y comunicaciones espaciales.

Detalles del incidente USSF-87

El último incidente ocurrió aproximadamente 20 segundos después del lanzamiento del USSF-87 el 12 de febrero, que transportaba dos satélites de reconocimiento para el Programa de Conciencia Situacional Espacial Geosincrónica (GSSAP). Si bien uno de los cuatro propulsores sólidos del cohete mostró una anomalía visible, los motores BE-4 del cohete lograron estabilizar el vuelo. Las cargas útiles fueron entregadas con éxito a su órbita geosincrónica prevista.

Esto se hace eco de un problema similar de octubre de 2024, donde un defecto de fabricación provocó que una boquilla de uno de los propulsores se soltara en pleno vuelo, interrumpiendo brevemente la trayectoria del cohete. La causa exacta del problema más reciente sigue siendo investigada por la ULA.

Implicaciones para las capacidades espaciales de EE. UU.

La decisión de la Fuerza Espacial subraya la importancia crítica de la confiabilidad del lanzamiento para las misiones de seguridad nacional. Los activos espaciales son esenciales para los sistemas de alerta temprana, la defensa antimisiles y la recopilación de inteligencia en tiempo real. Las fallas repetidas, incluso si se corrigen en pleno vuelo, erosionan la confianza en el sistema de lanzamiento y obligan a una reevaluación de la tolerancia al riesgo.

La pausa en los lanzamientos de Vulcan probablemente afectará las capacidades espaciales de Estados Unidos en el corto plazo, lo que podría requerir la dependencia de otros proveedores de lanzamiento o retrasar despliegues críticos. El incidente también pone de relieve los desafíos de la transición a nuevos sistemas de cohetes, incluso con pruebas exhaustivas; Aún pueden surgir problemas inesperados en las condiciones operativas.

“Hasta que no se resuelva esta anomalía, no lanzaremos misiones Vulcan”, afirmó Zarybnisky, indicando claramente que la Fuerza Espacial no comprometerá la seguridad a pesar de la necesidad apremiante de continuar las operaciones espaciales.

El impacto a largo plazo dependerá de la rapidez con la que ULA pueda identificar y solucionar la causa subyacente. Si el problema resulta sistémico, podría conducir a costosos rediseños o incluso al abandono total del programa Vulcan.