Un fósil recientemente analizado sugiere que un pequeño dinosaurio emplumado del período Cretácico Superior robó y consumió huevos activamente. Los hallazgos, publicados en las Proceedings of the Zoological Institute of the Russian Academy of Sciences, detallan una extremidad anterior y una garra únicas que pertenecen a un género y especie previamente desconocidos, Manipulonyx reshetovi. Este descubrimiento desafía suposiciones previas sobre la dieta de los alvarezsáuridos, una familia de dinosaurios conocida por sus brazos inusualmente pequeños y piernas largas.
La peculiar anatomía de Manipulonyx
El fósil, excavado en 1979 en el desierto de Gobi en Mongolia, revela un apéndice sorprendente. Manipulonyx poseía un dedo índice desproporcionadamente grande junto con dos dígitos secundarios mucho más pequeños y lo que parecen ser púas en sus manos, una característica sin precedentes para los dinosaurios carnívoros. El paleontólogo Denver Fowler describe el brazo como “espectacular” y señala que proporciona la vista más completa hasta ahora de estas criaturas ya de por sí extrañas.
¿De cazador de insectos a ladrón de huevos?
Investigaciones anteriores propusieron que los alvarezsáuridos se alimentaban principalmente de insectos y utilizaban sus brazos cortos y poderosos para excavar montículos de termitas. Sin embargo, el espécimen de Manipulonyx arroja dudas sobre esta teoría. Según Alexey Lopatin, paleontólogo de la Academia de Ciencias de Rusia, la garra y la frágil estructura de los dedos se habrían dañado fácilmente al excavar en busca de insectos.
En cambio, Lopatin y sus colegas sostienen que la forma única de la garra y las púas de Manipulonyx indican una adaptación para agarrar, perforar y robar huevos. El dinosaurio probablemente habría agarrado los huevos con fuerza antes de huir, un comportamiento respaldado por el diseño delgado y penetrante de la garra.
El robo de huevos en la historia de los dinosaurios
El concepto de dinosaurios que roban huevos no es nuevo. Oviraptor, otro dinosaurio encontrado en el desierto de Gobi, fue inicialmente identificado erróneamente como un ladrón de huevos hasta que investigaciones posteriores revelaron que los fragmentos encontrados cerca de sus restos probablemente pertenecían a su propia nidada. A diferencia de Oviraptor, Lopatin cree que Manipulonyx poseía las adaptaciones necesarias para robar activamente huevos de otros nidos.
Mientras que otros investigadores coinciden en que la hipótesis del robo de huevos es interesante, algunos se mantienen escépticos. Fowler sugiere que consumir huevos directamente de los brazos podría haber sido complicado dados los cuerpos emplumados de los dinosaurios. Sin embargo, el descubrimiento de Manipulonyx proporciona nuevas pruebas convincentes que respaldan la posibilidad de que al menos algunos alvarezsáuridos complementaran o incluso se especializaran en una dieta de huevos robados.
Este descubrimiento destaca cómo los conocimientos paleontológicos pueden evolucionar a medida que surgen nuevas pruebas, remodelando nuestra comprensión del comportamiento y la ecología de los dinosaurios. La anatomía única de Manipulonyx sugiere una estrategia de alimentación más compleja y oportunista de lo que se imaginaba anteriormente, lo que demuestra que algunos dinosaurios estaban dispuestos a apoderarse de su comida incluso si eso significaba asaltar otros nidos.
