Las aves poseen un sistema visual único, que desafía la biología convencional de los vertebrados al mantener retinas funcionales sin vasos sanguíneos. Durante siglos, los científicos han desconcertado sobre esta anomalía, y ahora, un equipo de la Universidad de Aarhus ha identificado el mecanismo: el pecten oculi, una estructura misteriosa dentro del ojo, actúa como una solución biológica para el suministro de oxígeno.
La retina anóxica explicada
La mayoría de las retinas de los animales dependen de sangre rica en oxígeno para alimentar las células. Sin embargo, las retinas de las aves funcionan en condiciones anóxicas –es decir, sin oxígeno– debido a la ausencia de vasos sanguíneos. Esto no es un accidente: es una adaptación evolutiva.
Si bien las células pueden sobrevivir con glucólisis anaeróbica (convertir glucosa en energía sin oxígeno), este proceso es ineficiente y produce ácido láctico tóxico. Las aves resuelven esto utilizando el pecten oculi para proporcionar glucosa y eliminar el ácido láctico, previniendo el daño celular.
El Pecten Oculi: un misterio centenario resuelto
El pecten oculi, observado por primera vez a finales del siglo XVII, es una estructura altamente vascularizada adyacente a la retina. Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es su función. Investigaciones recientes confirman que el pecten es un sistema de transporte de glucosa muy eficiente.
El estudio, realizado en pinzones cebra, muestra que la retina interna depende completamente de la glucólisis anaeróbica, consumiendo alrededor de 2,5 veces más glucosa que el cerebro del ave. El pecten garantiza un suministro continuo y al mismo tiempo elimina los desechos metabólicos.
Ventajas e implicaciones evolutivas
Esta estructura ocular inusual probablemente evolucionó por varias razones:
– Reducción de la obstrucción visual: Los vasos sanguíneos pueden afectar la visión, especialmente en especies que requieren una visión clara.
– Adaptación a las grandes altitudes: Las aves que migran a grandes altitudes enfrentan escasez de oxígeno, lo que hace que la visión anóxica sea una ventaja para la supervivencia. Las culebreras culebreras, por ejemplo, tienen retinas demasiado gruesas para la difusión de oxígeno y dependen en gran medida de este sistema.
Este descubrimiento podría tener implicaciones más amplias: comprender cómo los ojos de los pájaros sobreviven sin oxígeno puede ofrecer ideas para tratar la falta de oxígeno en otros animales, incluidos los humanos que sufren accidentes cerebrovasculares. Los mecanismos subyacentes también podrían servir de base para la investigación sobre la resiliencia celular en condiciones extremas.
Un avance colaborativo
Después de ocho años de investigación, en la que participaron expertos de múltiples campos científicos, la función del pecten oculi ahora está clara. Este descubrimiento resalta el poder de la colaboración interdisciplinaria para desentrañar complejos misterios biológicos, demostrando cómo millones de años de evolución han dado forma a una de las adaptaciones más notables de la naturaleza.
