La compañía estatal rusa de cohetes Energia ha patentado un diseño para una estación espacial que utiliza la rotación para simular la gravedad, revolucionando potencialmente los viajes espaciales de larga duración. El sistema pretende proporcionar 0,5 g (la mitad de la atracción gravitacional de la Tierra) haciendo girar módulos habitables alrededor de un eje central.
Cómo funciona
La patente detalla una estación con secciones estáticas y giratorias conectadas mediante uniones flexibles y herméticas. La clave es la fuerza centrífuga: al girar los módulos a aproximadamente cinco revoluciones por minuto con un radio de 40 metros (131 pies), la estación generaría la gravedad artificial deseada.
Este enfoque aborda directamente los graves riesgos para la salud derivados de la exposición prolongada a la microgravedad, incluido el debilitamiento muscular y la pérdida ósea que enfrentan los astronautas en misiones largas. El diseño también reconoce un inconveniente importante: coordinar la rotación con las naves espaciales en atraque para garantizar llegadas seguras.
Por qué esto importa ahora
La aparición de la patente es significativa ahora que la Estación Espacial Internacional (ISS) se acerca al final de su vida útil. Esto indica un renovado interés en conceptos avanzados de estaciones espaciales por parte de Rusia, coincidiendo con los esfuerzos nacionales y comerciales para desarrollar la próxima generación de plataformas orbitales.
La NASA ha explorado previamente diseños similares (como la estación de rueda giratoria Nautilus-X), y ahora empresas comerciales como Vast también están buscando estaciones de gravedad artificial. Sin embargo, Rusia no ha anunciado plazos concretos ni financiación para este proyecto, lo que deja incierto su desarrollo.
La búsqueda de la gravedad artificial es más que un simple desafío tecnológico. Es un paso fundamental para permitir una presencia humana sostenida en el espacio profundo, donde las misiones de larga duración requerirán soluciones para mitigar los efectos debilitantes de la ingravidez. La patente subraya que Rusia sigue siendo un actor activo en esta carrera por el futuro de la exploración espacial.





























