Una cápsula de carga Dragon de SpaceX aterrizó con éxito en el Océano Pacífico frente a la costa de California la madrugada del viernes 27 de febrero, completando su estadía de seis meses en la Estación Espacial Internacional (ISS). Esta misión marcó un importante paso adelante para las operaciones espaciales comerciales, ya que la cápsula Dragon no solo entregó más de 2.270 kilogramos de suministros sino que también demostró una nueva capacidad crucial: reactivar de forma independiente la ISS para mantener su órbita.
¿Qué pasó?
La cápsula se desacopló de la ISS el 26 de febrero a las 12:05 p.m. EST, concluyendo la 33ª misión de Servicios de Reabastecimiento Comercial (CRS-33) para la NASA. SpaceX confirmó el aterrizaje aproximadamente a las 2:44 a. m. EST, marcando el regreso número 33 exitoso de una cápsula Dragon. La misión incluyó seis reinicios orbitales realizados entre enero y febrero, contrarrestando la resistencia atmosférica natural que reduce gradualmente la altitud de la estación.
Por qué esto es importante
Históricamente, las naves espaciales rusas Progress han sido el principal medio para reactivar la ISS. Sin embargo, dado que la participación a largo plazo de Rusia en el programa ISS es incierta más allá de su salida de órbita prevista para 2030, los métodos alternativos son fundamentales. Dragon de SpaceX (y Cygnus de Northrop Grumman) ahora han demostrado que pueden realizar esta función esencial, asegurando la longevidad operativa de la estación. Esta diversificación reduce la dependencia de un solo socio y salvaguarda el futuro de la ISS.
Carga útil científica y ventaja de reutilización
El Dragón no sólo regresa vacío; lleva valiosos experimentos científicos a la Tierra, incluidas muestras del estudio Euro Material Aging, que evalúa la degradación a largo plazo de materiales en el espacio, y datos del experimento de Cristales Líquidos de Tailandia, que examina el comportamiento de las películas electrónicas en microgravedad. Estos estudios tienen como objetivo mejorar la durabilidad de las naves espaciales y avanzar en las tecnologías de visualización.
A diferencia de otras naves de carga de la ISS (como Progress, Cygnus y la japonesa HTV-X) diseñadas para quemarse al reingresar, Dragon es reutilizable. Esto permite a SpaceX continuar transportando carga hacia y desde la estación de manera eficiente, maximizando su valor.
“Dragon realizó seis reinicios… antes de que comenzaran los preparativos para su salida”, declararon funcionarios de la NASA, destacando la exitosa demostración de la capacidad vital de mantenimiento de la ISS por parte de la cápsula.
El exitoso regreso del Dragón confirma el creciente papel de SpaceX en el sostenimiento de la ISS y allana el camino para futuras contribuciones comerciales a las operaciones orbitales. Esta misión subraya la creciente importancia de las empresas espaciales privadas para mantener un activo científico internacional crítico.



























