Por primera vez, los científicos pueden haber extraído con éxito trazas de ADN de una obra de arte atribuida a Leonardo da Vinci. Los hallazgos, que actualmente no han sido verificados por una revisión por pares, sugieren un vínculo genético entre un boceto con tiza roja titulado “Santo Niño” y una carta del siglo XV escrita por un primo lejano del maestro del Renacimiento.
Vínculos genéticos encontrados en obras de arte y documentos históricos
La investigación, publicada en el servidor de preimpresión bioRxiv, identificó secuencias coincidentes del cromosoma Y tanto en el dibujo como en la letra. Estas secuencias se alinean con un linaje genético originado en la Toscana, el lugar de nacimiento de da Vinci. Los cromosomas Y se transmiten de forma casi idéntica de padres a hijos, lo que convierte a este en un paso potencialmente significativo hacia la reconstrucción del perfil genético completo de Da Vinci.
Sin embargo, las conclusiones del estudio no son definitivas. La autenticidad del “Santo Niño” sigue siendo objeto de debate, y algunos expertos sugieren que pudo haber sido creado por uno de los estudiantes de da Vinci. Si es así, el ADN podría pertenecer completamente a otra persona. También es posible la contaminación por parte de curadores o manipuladores durante siglos.
La búsqueda para autenticar el arte y explorar el genio
El objetivo más amplio de esta investigación va más allá de la simple identificación del ADN de Da Vinci. Los científicos esperan utilizar marcadores genéticos para autenticar obras de arte en disputa e incluso explorar posibles factores biológicos que contribuyen a sus habilidades excepcionales, como una visión superior. El desafío, sin embargo, es sustancial.
Obstáculos en el acceso a restos y registros históricos
La tumba de Da Vinci en Francia fue perturbada durante la Revolución Francesa, esparciendo sus restos. Incluso si los huesos permanecen en el lugar de enterramiento actual, el acceso para la secuenciación del ADN está bloqueado hasta que se obtenga una muestra de referencia confiable. Esto ha llevado a los investigadores a centrarse en extraer ADN de sus obras de arte, una tarea difícil, ya que muchas piezas están prohibidas y algunas, como “Estudio de las patas delanteras de un caballo”, no producen ADN humano.
Otros obstáculos incluyen el lugar desconocido del entierro de la madre de Da Vinci, Caterina di Meo Lippi, cuyo ADN mitocondrial podría proporcionar una valiosa referencia cruzada. Del mismo modo, se le ha negado el acceso a la tumba de su padre en Florencia. Da Vinci tampoco dejó descendientes directos conocidos, lo que complica la verificación genealógica tradicional.
Investigación en curso y fuentes alternativas
Los investigadores ahora están analizando huesos de una bóveda familiar que contiene los restos del abuelo de da Vinci, Antonio da Vinci. También están examinando un mechón de cabello supuestamente extraído de la barba de Da Vinci en 1863. El método de extracción (un hisopo suave) podría aplicarse a otras obras de arte históricas con orígenes inciertos.
En última instancia, el camino a seguir más prometedor puede implicar el análisis de manuscritos y dibujos que definitivamente se atribuyen a da Vinci. La preimpresión actual representa un esfuerzo notable, que aprovecha técnicas de vanguardia para explorar el legado genético de una de las figuras más emblemáticas de la historia.
