Una nueva investigación revela que una gama mucho más amplia de razas de perros de lo que se pensaba anteriormente tienen un alto riesgo de desarrollar problemas respiratorios graves. Los hallazgos subrayan una creciente crisis en la salud canina relacionada con la cría selectiva de rasgos físicos exagerados, particularmente en razas con hocicos acortados y caras aplanadas, conocidas como razas braquicéfalas.
La lista en expansión de razas en riesgo
Durante años, los bulldogs ingleses, bulldogs franceses y pugs han sido el principal foco de preocupación con respecto al síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas (BOAS). Esta afección provoca dificultad para respirar, intolerancia al ejercicio y dificultad para regular la temperatura corporal. Sin embargo, un estudio reciente dirigido por Francesca Tomlinson de la Universidad de Cambridge examinó 898 perros de 14 razas para determinar el verdadero alcance del problema.
El estudio incluyó affenpinschers, Boston terriers, boxers, cavalier King Charles spaniels, chihuahuas, dogo de Burdeos, griffon de Bruselas, chins japoneses, malteses, pekineses, King Charles spaniels, pomeranos, shih tzus y staffordshire bull terriers. Los resultados fueron alarmantes:
- Los mentones pequinés y japonés exhibieron el mayor riesgo, con más del 80% de los perros afectados.
- Cinco razas (cavalier King Charles spaniel, shih tzu, Griffon Bruxellois, Boston terrier y Dogue de Bordeaux) mostraron un riesgo moderado, y el BOAS afectó al 50-75 % de los perros.
- Malteses y Pomerania fueron las únicas razas en las que no se encontraron casos clínicamente significativos.
Por qué esto es importante: el impacto de la reproducción extrema
El aumento de la popularidad de estas razas en los últimos años se ha correlacionado directamente con un aumento de problemas de salud graves. Los criadores que priorizan los rasgos estéticos sobre la función fisiológica han creado perros propensos al sufrimiento crónico.
El estudio identificó tres factores principales que contribuyen a los trastornos respiratorios: obesidad, fosas nasales estrechas y aplanamiento facial extremo. Sin embargo, otros rasgos, como colas excesivamente cortas o rizadas, también pueden desempeñar un papel en los cambios anatómicos que exacerban el BOAS.
No se trata simplemente de “caras planas”; se trata del efecto acumulativo de características exageradas seleccionadas en los programas de reproducción. Los hallazgos enfatizan que la reproducción selectiva no se trata sólo de genética sino también de consecuencias funcionales.
Qué deben hacer los propietarios y criadores
Los expertos instan a los posibles propietarios a priorizar la salud sobre la apariencia. Busque criadores que realicen pruebas de salud exhaustivas en los perros padres e infórmese sobre las posibles implicaciones de los rasgos físicos extremos.
Como señala Anna Quain de la Universidad de Sydney, criar perros de cara plana es similar a “diseñar un coche sin radiador”. El objetivo debería ser primero el bienestar, en lugar de perpetuar las preferencias humanas a expensas de la salud animal.
Los criadores deben centrarse en seleccionar características extremas, ya que incluso ajustes menores pueden reducir el riesgo de enfermedades. Paul McGreevy, de la Universidad de Sydney, señala que las etiquetas raciales son irrelevantes cuando se trata del compromiso de las vías respiratorias. El verdadero problema es el grado de exageración física.
Si bien se han cuestionado algunos aspectos de la metodología del estudio, particularmente con respecto a la subjetividad de la clasificación del sonido respiratorio, los investigadores sostienen que se utilizan protocolos estandarizados y criterios objetivos para garantizar la coherencia. El objetivo de las pruebas de esfuerzo no es el rendimiento deportivo, sino evaluar cómo responden las vías respiratorias bajo un estrés leve.
El mensaje central es claro: priorizar la función sobre la apariencia extrema es crucial para reducir el sufrimiento en las razas braquicéfalas. Los propietarios, criadores y la comunidad veterinaria deben colaborar para abordar esta creciente crisis de salud.





























