Deterioro cognitivo canino: comprensión de la ‘demencia canina’ y lo que los propietarios deben saber

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A medida que las mascotas viven más tiempo, la prevalencia de disfunción cognitiva en los perros, a menudo llamada “demencia canina”, está aumentando. Esta condición, formalmente conocida como síndrome de disfunción cognitiva (CDS) o disfunción cognitiva canina (CCD), se presenta de manera sutil pero progresiva, y a menudo pasa desapercibida incluso para los dueños más atentos.

¿Qué es la disfunción cognitiva canina?

CDS refleja la demencia humana en sus efectos principales: deterioro del aprendizaje, pérdida de memoria y disminución de las funciones ejecutivas. Los signos neurológicos suelen ser vagos, lo que dificulta la detección temprana. Los propietarios pueden observar desorientación, comportamiento social alterado (ya sea retraimiento o apego excesivo), ensuciar la casa a pesar del entrenamiento previo, ansiedad inexplicable o alteraciones en los patrones de sueño, como caminar de un lado a otro durante la noche o un descanso diurno reducido.

Un mnemotécnico útil para reconocer estos signos es DISHA(A) : D isorientación, cambios de interacción, alteraciones del ciclo del sueño, **ensuciamiento del hogar y cambios en el nivel de actividad (a veces incluyen agresión o ansiedad).

La velocidad del deterioro es crucial: el deterioro cognitivo puede empeorar en cuestión de meses. Si bien no existe cura, la intervención temprana puede mejorar la calidad de vida de un perro mayor.

Tratamientos e investigaciones actuales

Actualmente, el único fármaco aprobado por la FDA para el CDS en EE. UU. es la selegilina. Sin embargo, su eficacia es cuestionable; en humanos, se considera un tratamiento ineficaz para la demencia. Los investigadores están explorando métodos alternativos, incluidos ajustes ambientales (bloquear escaleras, aumentar las caminatas) y medicamentos como la melatonina.

Se están llevando a cabo investigaciones más prometedoras en la Universidad de Adelaida, que investigan si los ejercicios de entrenamiento especializados pueden mejorar la cognición en perros mayores. Los estudios sugieren que hasta el 60% de los perros mayores de 11 años pueden verse afectados, aunque muchos dueños atribuyen los síntomas al simple envejecimiento.

Por qué los perros son un modelo útil para la demencia humana

Curiosamente, los cerebros caninos con CCD muestran marcadores similares a los del cerebro humano con Alzheimer: ovillos de proteínas y acumulación de placa amiloide. Esto convierte a los perros en un valioso modelo animal para estudiar la demencia, especialmente en comparación con los roedores.

Investigadores del Dog Aging Project de la Universidad de Washington enfatizan que los perros viven en ambientes similares a los humanos, lo que los convierte en un modelo más traducible para comprender la progresión de la enfermedad. La esperanza es que el estudio de la CCD pueda acelerar los avances en la investigación de la demencia humana.

Diagnóstico y futuro de la salud cognitiva canina

El diagnóstico de CCD sigue siendo un desafío. Se utilizan escalas existentes (Escala de Demencia Canina, Escala de Evaluación Cognitiva Canina), pero carecen de estandarización y de biomarcadores fiables. Actualmente, un diagnóstico definitivo requiere un análisis cerebral post mortem.

El creciente reconocimiento del deterioro cognitivo canino subraya la necesidad de aumentar la investigación, mejorar las herramientas de diagnóstico y estrategias de manejo proactivo para garantizar el bienestar de las mascotas que envejecen.

En última instancia, comprender la demencia canina no se trata sólo de mejorar el bienestar animal; También puede contener claves para desbloquear mejores tratamientos para las enfermedades cognitivas humanas.