Los principales ejecutivos de seguros de salud enfrentaron el jueves un intenso escrutinio por parte de legisladores republicanos y demócratas, en un intento de trasladar la responsabilidad del aumento de los costos de la atención médica a hospitales y compañías farmacéuticas. La medida se produjo en medio de una creciente frustración bipartidista con la asequibilidad de la atención médica en los Estados Unidos, donde millones luchan con primas cada vez más altas y gastos de bolsillo.
La presión del Congreso aumenta
Durante audiencias consecutivas en la Cámara de Representantes, los directores ejecutivos de seguros ofrecieron poco alivio a los legisladores que buscaban la rendición de cuentas de la industria. Representantes de ambos partidos expresaron duras críticas, dirigidas no sólo a las fallas en la contención de costos sino también a las altas remuneraciones de los ejecutivos de la industria y las frecuentes denegaciones o retrasos en la atención a los pacientes.
“No he conocido a ningún estadounidense que crea que las aseguradoras de salud sean efectivas para reducir costos”, afirmó el Representante Jason Smith (R-Missouri), presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes. El representante Buddy Carter (R-Georgia) destacó los sustanciales paquetes salariales otorgados a los ejecutivos de seguros, citando la compensación de $17 millones del director ejecutivo de CVS Health, David Joyner, en 2024.
Contexto político y costos crecientes
Las audiencias se produjeron cuando el Congreso permitió que expiraran los generosos subsidios previstos en la Ley de Atención Médica Asequible (ACA), lo que podría duplicar o triplicar los costos para millones de personas. Mientras tanto, los 180 millones de estadounidenses que dependen de seguros patrocinados por sus empleadores enfrentan fuertes aumentos tanto en los costos de cobertura como en las facturas médicas directas.
Esta situación subraya un punto crítico: si bien las aseguradoras culpan a los hospitales y a los fabricantes de medicamentos, operan dentro de un entorno político que permite un aumento de los costos. La expiración de los subsidios de la ACA y la dinámica más amplia del mercado están elevando las primas, independientemente de los juegos de culpas de la industria.
El problema central
La cuestión central es que ninguna entidad es totalmente responsable de los elevados costos de la atención médica. Es un problema sistémico que involucra a aseguradoras, hospitales, fabricantes de medicamentos y políticas gubernamentales. Las aseguradoras pueden desviarse, pero los legisladores están cada vez más reacios a aceptar esta táctica sin tomar medidas.
En última instancia, las audiencias demostraron que la industria de seguros está bajo una fuerte presión para abordar las preocupaciones de asequibilidad, incluso si prefiere señalar con el dedo a otros lados. Las realidades políticas y económicas sugieren que las aseguradoras enfrentarán un escrutinio cada vez mayor a menos que puedan demostrar pasos concretos hacia la contención de costos.
