¿El consejo que recibiste hace treinta años? Te mantuvo con vida. Eso es todo.
La mayoría de las pautas de salud pública actuales están diseñadas para evitar que usted colapse. Para prevenir la deficiencia. Ellos son el piso. No el techo. Una nueva revisión en Frontiers in Nutrition sostiene que apuntamos demasiado bajo.
El Dr. Chris Macdonald de la Universidad de Cambridge escribió el artículo. Él piensa que deberíamos aspirar a prosperar. No sólo sobrevivir.
La brecha es enorme. Entre mantenerse vivo y vivir bien.
La brecha proteica
Mire las pautas del Reino Unido. Se basan en personas sedentarias. Gente que hace muy poco. La cantidad justa de proteínas para evitar enfermarnos.
Pero la mayoría de la gente no son fantasmas sedentarios.
Macdonald dice que varios grupos necesitan sustancialmente más proteínas. Atletas. Mujeres embarazadas. Y cualquiera que esté envejeciendo.
He aquí por qué:
– Saciedad: La proteína te llena.
– Efecto Térmico: Tu cuerpo quema energía con solo digerirla.
Las dietas ricas en proteínas ayudan a perder grasa. Sí, de verdad.
¿Qué pasa con las dietas basadas en plantas? Funciona. Los culturistas veganos lo demuestran todos los días. Sólo hace falta planificación.
Las dietas ricas en proteínas son compatibles con las plantas si piensas en tus comidas.
Asuntos en movimiento
Las reglas del ejercicio necesitan la misma reorganización.
Los consejos actuales evitan que usted muera prematuramente. Bien. ¿Pero qué pasa si quieres mantenerte alerta? ¿Y si quieres independencia?
Macdonald señala la evidencia que vincula la actividad con una mejor salud mental. Cognición más fuerte. Decadencia más lenta.
El ejercicio aeróbico ayuda. El entrenamiento de resistencia ayuda. ¿Juntos? Son poderosos.
¿Por qué mezclarlos? Porque la combinación apunta tanto a la mente como al cuerpo. Desarrolla resiliencia.
No sólo por lo estéticamente agradable
La sociedad tiene un estereotipo. Piensa que el alto contenido de proteínas y los entrenamientos intensos son sólo para personas obsesionadas con los “abdominales”. Cuerpos de playa. Metas superficiales.
Equivocado.
No se trata de cómo se ven tus brazos. Se trata de cuánto tiempo puedes estar de pie. Juega con los nietos. Recuerda sus nombres.
Normalizamos mal el envejecimiento. Lo llamamos “Padre Tiempo”. Una inevitabilidad.
Macdonald no está de acuerdo.
Lo que vemos como un declive inevitable es a menudo simplemente un estilo de vida no basado en evidencia que está pasando factura.
Sentarse en el sofá te vuelve frágil. Estar de pie te hace resiliente.
Propone dos niveles de orientación. El viejo para una supervivencia mínima. Uno nuevo para salud óptima.
¿Quieres evitar enfermedades? Cíñete a las viejas reglas. ¿Quieres una buena vida? Lea la nueva evidencia.
No es demasiado tarde. Pero hay que empezar.
